La corrupción más despiadada de la historia: el caso Senasa y Santiago Hazim

Un escándalo que sacude al sistema de salud y desafía la confianza ciudadana
En las últimas semanas, la República Dominicana ha sido testigo de uno de los escándalos de corrupción más graves y repudiados de su historia reciente: el llamado caso Senasa, que involucra al exdirector del Seguro Nacional de Salud (Senasa), Santiago Hazim, y una red de funcionarios y empresarios acusados de desfalcar miles de millones de pesos destinados a la salud pública. 
Operación Cobra: una red de corrupción estructurada

El Ministerio Público dominicano, a través de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (PEPCA), ha catalogado este proceso —bautizado como Operación Cobra— como uno de los más siniestros y crueles casos de corrupción, precisamente porque el perjuicio afecta directamente un derecho fundamental: el acceso a la salud de millones de ciudadanos. 
Las investigaciones señalan que la estructura liderada por Hazim habría desviado fondos públicos mediante sobornos, facturación falsa, creación de comités fuera de la normativa institucional, y manipulación de contratos con prestadoras de servicios médicos. Según las acusaciones, el monto del desfalco podría superar los RD$15 mil millones, lo que representa cientos de millones de dólares destinados a fines no legítimos. 

Implicados y confesiones en el proceso
Además de Santiago Hazim, la pesquisa judicial ha identificado a numerosos imputados, incluidos exgerentes y empresarios vinculados al sector salud, quienes habrían participado en los mecanismos de corrupción, sobornos y lavado de activos. 
De hecho, abogados vinculados al caso han afirmado que varios encartados han admitido los hechos ante la justicia, aportando detalles sobre cómo operaba la red y el papel de Hazim en la recepción de pagos ilegales. 
Medidas judiciales y respuesta estatal
La justicia ha avanzado hacia la aplicación de medidas de coerción: el Ministerio Público solicitó 18 meses de prisión preventiva para los principales implicados y ha calificado el proceso como “complejo” debido a la magnitud de los delitos imputados. 
El propio exdirector Hazim fue detenido tras ser interrogado por las autoridades y se encuentra bajo investigación formal por presunta corrupción administrativa. 
Impacto ciudadano y reacción política
El impacto del caso ha trascendido el ámbito judicial. Sectores políticos, organizaciones sociales y ciudadanos han expresado su indignación ante el presunto saqueo de recursos públicos que debieron destinarse a garantizar servicios de salud. La percepción general es que este escándalo representa una traición al confianza depositada por más de siete millones de afiliados al seguro de salud estatal. 
A nivel institucional, el presidente de la República ha instruido que Senasa actúe como actor civil para recuperar “cada peso robado”, señalando un compromiso oficial con la transparencia y el castigo de la corrupción. 
Un antes y un después para la lucha contra la corrupción
El caso Senasa no solo expone presuntas irregularidades de gran calado, sino que ha encendido un debate profundo sobre el manejo de los recursos públicos y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control en instituciones que manejan fondos de alto impacto social.
Independientemente de los resultados finales en los tribunales, este escándalo ha marcado un punto de inflexión en la percepción colectiva sobre la corrupción en la República Dominicana, generando un creciente clamor por justicia, transparencia y rendición de cuentas.
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